Vuelta a la infancia con Thekla Ehling

Thekla Ehling (Alemania, 1968) colabora gracias a su recientes libros publicados “Sommerherz”(Summerheart) y “Vergiszmeinnich”(forget-me-not) a romper el aura fría que envuelve la fotografía contemporánea alemana.

La fotógrafa centra su mirada en su entorno más íntimo : su familia y amigos. Nos habla, a través de sus propios hijos, de la infancia : la de ellos, y la nuestra. La infancia, una época perfecta donde todo era juego y seguridad, o al menos eso es lo que recordamos con el paso de los años.

Thekla nos ofrece una mirada melancólica y poética. Sus fotos me hacen pensar a  Shally Mann y sus fotografías de familia, incluyendo sus hijos desnudos, que alguna que otra polémica causaron en su día. ¿Causan dichos retratos cierto rechazo por el hecho de mostrarse desnudos o por le hecho de mostrar una visión triste y nostálgica, no tan “feliz” de la infancia ?

En su reciente libro Vergiswmeinnicht (título que hace referencia a una flor llamada “no me olvides”) la fotógrafa realiza un homenaje a su mentor Arno Fischer y si libro The Garden, recreando la maqueta y estructura de éste, incluyendo texto a mano entre las imágenes.

Ambos libros de Thekla Ehling publicados en KHERER.

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Los árboles de Robert Voit

Robert Voit (Alemania 1969) nos presenta una serie de árboles algo peculiares en su serie « New Trees » realizada entre 2003 y 2011 en varios países alrededor del mundo. De hecho se trata de antenas instaladas por grandes compañías telefónicas, camufladas de forma que se integran en el medio urbano o natural que las rodea. Ya sea por la legislación vigente en cada país respecto a la instalación de estas antenas, o para evitar agresiones a éstas, el camuflaje a veces sorprende por su realismo, aunque el resultado a veces es algo extraño.

Robert Voit, cuyos estudios de fotografía los realizó con el archiconocido fotógrafo de la Escuela de Düsseldorf Thomas Ruff en la Academy of Fine Arts en Múnich, me confesó personalmente que « alguna compañía importante de telefonía lo había contactado para utilizar su proyecto como campaña publicitaría » a lo cual él se negó ; ¡Afortunadamente, aún quedan artistas comprometidos ! Hubiera sido una pena ver sus imágenes con el logotipo de alguna de esas empresas mastodontes, de las cuales, tristemente nos hacemos dependientes en la vida moderna.

« Bueno, todos utilizamos los teléfonos móviles, todos tenemos uno en el bolsillo. Yo los odio y los amo a la vez , ¡algunos estan realmente bien hechos ! Como esos cactus-antena en Arizona, si tuviera un jardin, me gustaria tener uno de esos… »

New Trees está publicado en Steidl y ha sido expuesto en the Amador Gallery, New York y Paris Photo, entre otros reconocidos lugares.

Let’s sit down before we go

Bertien van Manen (Países Bajos, 1942) ha dedicado toda su trayectoria fotográfica a retratar lo cotidiano desde la intimidad.

Empezó su carrera en moda, pero atraída por el universo de Nan Goldin y Robert Frank decidió orientarse hacia un trabajo más personal.

En su primera publicación, “A hundred summers, a hundred winters” (1994) Bertien recorre la Unión Soviética durante tres años fotografiando momentos del día a día con su cámara automática no profesional, desarrollando un estilo amateur que le permite una mirada más íntima de sus personajes : “Viajar por Rusia en aquella época con Nikon o Leicas caras era buscarse problemas. Mis cámaras son consideradas como juguetes inofensivos, y de ésta forma me consideran como una amiga turista que le gusta hacer fotos”.

En su segunda publicación, “East wind, west wind” nos ofrece su visión de China, cuya cultura está centrada en el concepto de unidad familiar impenetrable, y de nuevo nos sorprende la intimidad, cercanía y empatía con la que nos transmite su experiencia.

En su penúltimo libro, “Give me your picture” Bertien recorre Europa y realiza todo un trabajo íntimo y documental sobre el lugar que nuestras fotos de familia ocupan en nuestros vidas y hogares. Un trabajo sobre el lugar que cada uno concede a su memoria.

“Let’s sit down before we go” (en referencia a una vieja costumbre rusa de sentarse a charlar un rato antes de un largo viaje, reflexionando de qué harán y por qué), está constituido por imágenes realizadas entre 1991 y 2009 en Rusia, Moldavia, Kazastan, Uzbekistan, Ucrania, Tatarstan y Georgia. Editado por  Stephen Gill.

Un nuevo “álbum” de fotografías, como a Bertien le gusta definir sus libros, como auténticos álbumes de familia, llenos de momentos íntimos, sin dramatismo alguno, sin juzgar, pero con complicidad.

“Let’s sit down before we go”(2011,  Mack Books)

Adiós a Jérôme Brézillon

 

Jérôme Brézillon (1964-2012) nos dejó a principios del mes pasado.

Descrito por sus allegados y los que tuvieron la suerte de trabajar con él como “un fotógrafo cowboy”, con una gran sensibilidad y sobre todo mucho sentido del humor.

Amaba los grandes espacios, inmensos vacíos, como amaba igualmente los paisajes infinitos de los Estados Unidos. Sin olvidar que sus retratos son realmente excelentes, llenos de complicidad con sus personajes.

Sus trabajos sobre Sarajevo, Irlanda del norte, o “on board” son algunas de las series que se pueden disfrutar en su página web.

Una venta de copias firmadas por el autor se han puesto recientemente a la venta en la galería Artligue. Y las ganancias servirán para la financiación de su último proyecto : el libro “On Board” que Jérôme tanto ansiaba.

El fotógrafo nos deja, pero sus “silencios parlantes” se quedan con nosotros.

In the fields of gold

 

Miquel Llonch nos presenta una serie de fotografías nocturnas de las afueras de su ciudad natal, tomadas con la única iluminación del cielo y la ciudad a lo lejos. Paisaje y retrato se unen en apenas veinte páginas que constituyen « In the fields of gold » (Poursuite editions, 2012).

Sus imágenes transmiten serenidad, y al mismo tiempo incertitud, como el espacio fronterizo entre ciudad y naturaleza.

« La periferia de la ciudad, espacio frágil amenazado por la euforia de la construcción y el crecimiento urbano, constituye una forma de frontera : entre ciudad y naturaleza, luz y oscuridad, ruido y silencio. Con el tiempo, estos paisajes se han convertido en refugios de serenidad, En el crepúsculo, cuando la oscuridad se extiende por los campos, todo se transforma : lo real en irreal, lo banal en esencial, lo evidente en misterio »

La Imagen Amante

« _¿Por qué me has fotografiado tanto ?

_No tengo la impresión de haberte fotografiado tanto. Probablemente te he fotografiado menos de lo que me hubiera gustado. De hecho, no sé por qué te fotografío…quizás porque no puedo acariciarte, pero ni siquiera te he preguntado si podía acariciarte…

_Esta idea me horroriza…

_Ves : Es más fácil preguntarte si se te puede fotografiar que si se te puede acariciar…Te fotografío como si hiciera una provisión de tí, en previsión de tu ausencia. Estas fotografías son a mi deseo como una garantía o fianza : ni siquiera sé si las ampliaré o sacaré copias, pero si un día, por el hecho del amor, tu ausencia se me hiciera insoportable, pues bien, sé que podré hacer uso de este pequeño carrete, y revelar entonces tu imagen para acariciarte, pero sin asustarte, o para hechizarte… Cuentan que para hacer que alguien que nos rechaza se enamore de nosotros, basta con dejar debajo de su cama una manzana verde llena de clavos y dejarla podrirse con el tiempo. La fotografía es una manipulación similar, como un sortilegio que te mando : haciéndote la fotografía te lío a mí si quiero, te hago entrar en mi vida, te asimilo un poco, y tu no puedes hacer nada respecto a ello… »

Hervé Guibert. Textos sobre Fotografía publicados en Le Monde (1977).