Poesía, nostalgia y color : Jessica Backhaus

Si hay una fotógrafa que de vida a las “naturalezas muertas” es Jessica Backhaus (de hecho, me inclino más por la traducción en inglés, still life, ya que hay más vida en algunas fotos de bodegones que en algunos retratos… ).

Conocí a Jessica en Paris Photo 2009, cuando exponía imágenes de su serie One day in november en la galería de Hamburgo Robert Morat. Expusó posteriormente en las ediciones de Paris Photo 2010 y 2011.

Su universo es pura nostalgia y poesía. Detalles como una lata de bebida tirada en el suelo o unos globos mojados por la lluvia atados a un árbol, como si, después de la fiesta celebrada, quedara el olvido; Una piscina vacía, un lazo en un poste, o un simple reflejo en un charco son algunos de los sujetos de predilección de Jessica.

No sólo sabe encontrar la belleza y poesía en objetos de lo cotidiano, sino que además su visión del color añade un estilo íntimo y personal a su obra.

De sus comienzos, comenta : “Los primeros años, mientras asistía a Gisèle Freund(su mentora y con el tiempo, buena amiga, a la cual le dedicó e inspiró el libro One day in november) en París, me planteaba que tipo de encargos me interesaban, moda, o retrato etc, pero me dí cuenta, tras un retiro en silencio para reflexionar sobre cómo iba a enfocar mi carrera, que lo único que me interesaba era mi trabajo personal. Cuando terminé mi proyecto Jesus and the cherries, fui en busca de editor, con mi maleta llena de fotografías, hasta que algúno se interesara. Era eso o abandonar la fotografía. ¡Afortunadamente encontré un editor maravilloso!”

Después de su primera publicación Jesus and the Cherries sobre el pueblo en Polonia donde solía ir de vacaciones en verano con su familia, vinieron cuatro libros más, One day in november, What still remains, One day, I wanted to see the world y otro que está en proceso.

Si sois amantes de los buenos libros de fotografía, os aconsejo descubrir el universo de Jessica Backhaus. ¡Yo, personalmente, ya los tengo todos!

 

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Tres días con Antoine D’Agata

El pasado mes de octubre tuve el honor de participar al taller que Antoine D’Agata impartió en  La Magistral, y por supuesto, no quedé decepcionado.

A parte de la imagen de poeta maldito que Antoine ha ido forjando con el transcurso de los años en los medios de comunicación, cuando uno conversa con la última gran apuesta de Magnum Photo, descubres una personalidad tímida, humilde, con una visión pura de la fotografía, mucho sentido del humor, y grandes dosis de sinceridad.

Su primera petición a los asistentes al taller : “Os pido que hagáis un esfuerzo por descender hasta mí” y la pregunta : “¿Por qué estáis aquí?”.

En el transcurso del taller, Antoine explicó de forma muy coherente las razones que lo llevan a fotografiar de la forma que lo hace, sus motivos para formar parte de la agencia Magnum, su relación con el mundo exterior, encargos comerciales, Arte y mercado, entre otros temas propuestos.

También hubo tiempo para visionado de portfolios, donde Antoine criticó de forma sincera y constructiva el trabajo personal de los asistentes, mostrando mucho respecto y empatía hacia los portfolios de cada uno.

“La razón por la que sigo fotografiando es para dar sentido a todo mi trabajo, una coherencia y el valor documental que merece”

“En Magnum soy muy criticado. Pasé a ser miembro por los pelos, por un voto de diferencia (como fue el caso de Martin Parr), y aunque con el tiempo se me ha ido aceptando, aún hay fotógrafos(sobre todo en la agencia Magnum New York) que no entienden como se permite que el staff de la agencia pueda tener en sus manos mis fotos (…) y yo les digo como decía Capa, si la foto no es lo suficientemente buena, es que no estáis lo suficientemente cerca…¡entonces yo estoy respetando la ortodoxia de Magnum a la perfección!

La realidad es que Antoine, obviamente no tiene que dar cuentas a nadie de su forma de vida y obra, es una elección de libertad sin compromisos personales ni comerciales que eligió hace ya muchos años, para llevar a cabo su búsqueda. Sin embargo su preocupación es sin duda que su obra no sea entendida, darle el sentido que sólo él podría darle, “si yo desaparezco, ¿quién lo hará por mí?”.

” Por ello estoy trabajando en un nuevo libro hace ya meses. Hasta ahora mis otros libros habían sido publicados con prisas sin tomar el tiempo necesario para construir bien la narración. Esta vez quiero que se hagan las cosas bien, y estoy participando activamente en todas las fases, sobre todo imponiendo una maqueta particular, que me permita mostrar las imágenes como yo quiero. Habrá muchos formatos diferentes, muchas imágenes, algunas muy pequeñas, en viñetas, casi inapreciables, otras a doble página. Lo que es seguro es que habrá muchas más imágenes que en los libros anteriores, y con mucha más coherencia”.

Personalmente quise preguntarle, entre otras cosas, cómo hacía para llevar el ritmo de viajes y producción sin aceptar encargos comerciales : “Los encargos no son lo mío. Lo he intentado varias veces, y siempre me hacen sentir profundamente mal, como un gran dolor de tripas. Al principio de ser admitido en Magnum como miembro de pleno derecho, acepté un nivel increible de encargos los seis primeros meses, y después de realizar el primero, anulé los demás. Sé que algunos fotógrafos de la agencia viven bien con encargos publicitarios y de moda, o institucionales, es una decisión totalmente respetable, pero yo no quiero. A veces acepto encargos cortos que pagan bien, como colaboraciones con el cine, que te pueden ofrecer mucho dinero por colaborar un par de días, y eso me permite vivir durante mucho tiempo. Los talleres también ayudan mucho. Lo importante, si os puedo dar un consejo, es hacer aquello que os guste, que os interese, y que os haga sentir bien, no aceptéis ningún compromiso”.

“Mi trabajo cuestiona la fotografía documental y cuál es la posición del fotógrafo, en resumen, mi trabajo cuestiona la responsabilidad del trabajo de fotógrafo y cómo éste lo asume”.

En cuanto a sus mentores en ICP, Nan Goldin y Larry Clark : “Con treinta años estudié en ICP. Aprendí mucho de ellos, pero siempre intenté alejarme de su estilo. No pagué mi año de estudios y los directivos querían expulsarme de la escuela. Afortunadamente los profesores defendieron mis intereses. Con los años, dando talleres en ICP saldé mi deuda…”

“Hoy día la fotografía está muy controlada. Los fotógrafos encuentran un camino y un estilo que funciona y dejan de experimentar. Lo fotográfico es más importante que la experiencia, con lo cual los proyectos quedan en meros trabajo fotográficos. Yo prefiero que la situación de la foto gane a la forma “.

En cuanto a la relación con las prostitutas : “Mis ex novias me preguntan siempre qué tienen las prostitutas que no tengan ellas. Bueno, no sé, supongo que una sinceridad sin el peso de los códigos sociales. Necesito esa desnudez física y emocional. En la noche todo es distinto, y eso no lo encuentro en la vida normal (…) Una vez me enamoré de una prostituta, e intenté sacarla de ese mundo…finalmente no puedes….casi me matan”.

¿Cómo ve Antoine el futuro de la fotografía de prensa? : “El problema no es si la fotografía o la prensa sobrevivirán, lo importante es quebrar las reglas y lógicas impuestas y sacar a flote las preguntas esenciales, para ti mismo y para el mundo(…) Sin embargo, los trabajos tan subjetivos, del fotógrafo mirándose el ombligo, no me interesan, no me comunican (…)Los fotógrafos que han marcado la historia de la fotografía son aquellos que, ante una problemática, han reinventado las reglas, y aportado nuevas soluciones”

En cuanto a su lenguaje y su obsesión por lo “borroso” : “Lo borroso es una herramienta peligrosa que conduce la fotografía irremediablemente a la poesía y la abstracción. Estoy en búsqueda de un estado intermedio de la representación fotográfica, menos gráfico, más carnal, más implicado con el cuerpo”.

El taller finaliza con la proyección de Aka Ana(2008) : “Las prostitutas suelen decirme que ellas y yo somos iguales, los dos follamos por dinero…”.

Un inmenso gracias a Antoine por su sinceridad y por compartir su universo con nosotros y a todos los participantes del taller. Una experiencia inolvidable que os aconsejo a todos.

Podéis encontrar textos interesantes sobre su obra, explicados por el mismo, en Manifeste(Le point du jour, 2005) y Le désir du monde, entretiens (Ed. Téraèdre, 2008).

El Congo rosado de Richard Mosse

A primera vista la serie documental Infra de Richard Mosse (31 años) podría ser otro proyecto más pasado por photoshop con el objetivo de conseguir una estética original. Nada más alejado de la realidad.

El proyecto es el resultado de cuatro viajes de seis semanas a una de las zonas más peligrosas del Congo, utilizando película infrarroja (originalmente creada por los militares para poder identificar los uniformes de camuflaje en terrenos verdosos).

Es curioso ver que los soldados “rebeldes” aparecen descubiertos en verde, contrastando con el rosa del follaje, mientras que los oficiales superiores aparecen en rosa…invisibles al enemigo.

Las imágenes de Mosse constituyen una nueva visión de la fotografía documental, segun el propio autor : “Este proyecto nació de la idea, intuitiva y absurda, de plantear una nueva formulación de la fotografía documental, la cual considero cada vez más como obsoleta. Con el paso del tiempo descubrí que algunas situaciones específicas del contexto actual del Congo concordaban perfectamente con la manera que la película infrarroja me hacía ver el mundo. De una manera perversa, ésto empezó a liberarme, a obligarme a realizar imágenes documentales las cuales quería justamente poner en duda. De esta forma me convertí en lo que precísamente temía”.

Si este autor os interesa,  su libro ya está a la venta : Infra (Apertura, edición Grand Public, marzo 2012, 40 €, 136 páginas)

Berenice Abbott

 

 

 

Berenice Abbott (1898-1991) fue una fotógrafa americana, pionera en fotografía documental y científica.
En la retrospectiva expuesta en el museo Jeu de Paume, París, se pueden disfrutar desde sus primeros retratos de los círculos culturales de la París de los años 20, cuando comenzó asistiendo a Man Ray, hasta sus ilustraciones científicas sobre los principios de la mecánica y de la luz, sin olvidar su ilustre trabajo documental sobre Nueva York desde 1935 hasta 1939.
En la exposición me han llamado especialmente la atención los documentos presentados en el trabajo de Changing New York, donde pueden apreciarse planos minuciosos de la ciudad, planos de arquitecto, en los que la fotógrafa tomaba notas de su itinerario, bloque a bloque, detalle por detalle, planteando su proyecto en un verdadero estudio documental de la ciudad, una Nueva York “cambiando” donde edificios viejos y pequeñas iglesias de barrio conviven con gigantes rascacielos.
“Es curioso pensar que en Europa las iglesias y catedrales son enormes, junto a pequeños edificios, mientras que en Nueva York, las iglesias quedan minúsculas al lado de los nuevos rascacielos”
Después de ver el video proyectado, donde Berenice nos habla de su trayectoria y de su visión de la fotografía, no me cabe ninguna duda en que, una vez más, el artista camina por delante de su época y observa consciente el mundo que lo rodea.
“Un señor al que interrogé en el transcurso de mis rutinarios recorridos fotográficos en la ciudad me dijó : una señorita decente no debe andar deambulando por ahí, y le contesté : ¡pero yo no soy una señorita decente!, ¡soy fotógrafa, y los fotógrafos deambulamos por todos lados! “.